Somos el partido que te respeta como individuo único, creativo
y responsable, defendiendo tu vida, tu libertad, tu propiedad
y tu derecho a la búsqueda de la felicidad.
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Una forma de vida Creemos que ser libre, responsable e independiente es una magnífica forma de encarar la vida, aprendiendo de nuestros errores y disfrutando de los beneficios de nuestros logros. Queremos que la corporación política no imponga "el modelo" a seguir, sino que cada argentino pueda elegir qué quiere para su vida y seguir su propio modelo; el que le permita progresar, amar, trabajar, jugar y soñar a su manera. Principios sólidos Nuestra forma de ver la política es desde principios lógicos y consistentes basados en la propiedad de uno mismo. Todo individuo tiene derecho a ejercer el control de su mente, cuerpo y propiedad. Creemos que el camino para alcanzar la libertad y la paz es la eliminación de la agresión individual e institucional. Que ninguna persona o grupo tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza sobre otro. Y que el rol del Estado es ayudar a los individuos a defenderse de la agresión y el fraude. Nuestras raíces Sostenemos los valores de la Constitución de 1853 que hicieron posible que nuestros abuelos, aún partiendo de la más absoluta pobreza, pudieran trabajar y prosperar en un país fundado sobre las ideas de la libertad, honestidad y progreso. Nadie les regalo nada, tampoco lo esperaban. Eran conscientes de que su destino estaba en sus propias manos. |
Tolerancia El Partido Liberal Libertario es para quienes no pretenden imponer ni ser impuestos, para quienes quieren ser libres de actuar como deseen mientras respeten la libertad de las demás personas. Vivir y dejar vivir. El partido que falta La política tradicional ha creado una maquinaria perversa que se alimenta de nuestro trabajo con el pretexto de hacerlo en nuestro beneficio; pero multiplica la pobreza, fomenta el clientelismo y la corrupción y denigra al individuo. El gobierno es grande, caro, ineficiente, arrogante, intrusivo, y peligroso. Los políticos actuales crearon el statu quo y no pretenden cambiarlo. Considerá al Partido Liberal Libertario Reducí el tamaño e intromisión del gobierno, reducí todos los impuestos. Permití que gente honesta y pacífica se relacione e intercambie sus bienes y servicios de manera voluntaria, sin la intervención compulsiva del Estado. Impulsá la descentralización privilegiando a los municipios y al federalismo por sobre el poder central. Poné un freno a los monopolios estatales, privados y al corporativismo que los permite. Permití a vos y a otros decidir por sí mismos que comer, tomar, leer, fumar, como vestirse, amar, vivir; sin miedo a penas ni castigos. |
¿Qué es el Partido Liberal Libertario (PL)?
Es una formación política que nace en un momento en el que las propuestas de libertad están ausentes tanto en los partidos tradicionales como en las nuevas fuerzas. Creemos que el respeto a los derechos individuales, la iniciativa privada, la igualdad ante la ley, la libre acción individual y la tolerancia pueden sacar de este caos institucional, económico y social a la Argentina.
Es sin dudas, el primer partido liberal de la república, somos progresistas, verdaderos progresistas. Proponemos un liberalismo moderno, que completa su tradición clásica con los aportes de su evolución libertaria de las últimas décadas, y en el cual no existen diferencias entre las libertades civiles, políticas y económicas; ni consideramos que puedan existir de manera aislada. Para nosotros toda persona es libre de actuar como lo desee mientras respete la libertad y derechos de las demás personas.
El Partido Liberal Libertario respeta a cada individuo como único, creativo y responsable defendiendo su vida, su libertad, su propiedad y su derecho a la búsqueda de la felicidad. Somos los únicos opositores al gobierno que no deja de crecer, de jugar al empresario con nuestros recursos, de ser nuestra ñiñera y de expandirse de manera compulsiva a cada rincón de la vida de los argentinos.
El PL es para quienes no pretenden imponer ni ser impuestos. Vivir y dejar vivir es la manera liberal.
¿Quiénes lo forman?
El Partido Liberal Libertario nace por iniciativa de un grupo de ciudadanos que decidieron llevar al terreno político las ideas de la libertad sin escindirse de otra agrupación política ni moviéndose en función de estrategia alguna de aproximación a otros partidos.
No tenemos dirigentes "famosos" que provengan de otras fuerzas y detrás de los cuales nos encolumnemos. Somos profesionales de diferentes áreas, comerciantes, empresarios independientes, estudiantes y trabajadores de diversos rubros.
¿Cuales son sus principios?
Nuestra forma de ver la política es desde principios lógicos y consistentes basados en la propiedad de uno mismo. Todo individuo tiene derecho a ejercer el control de su mente, cuerpo y propiedad.
Creemos que el camino para alcanzar la libertad y la paz es la eliminación de la agresión individual e institucional. Que ninguna persona o grupo tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza sobre otro. Y que el rol del Estado es defender a los individuos de la agresión y el fraude.
¿Qué diferencia al PL de los demás partidos?
Los políticos tradicionales, cualquiera que sea su tendencia, participan en política para conseguir que una mayoría valide su particular visión de la sociedad y les permita imponérsela a todos los ciudadanos. Desean, incluso de buena fe, organizar a la gente y planificar su futuro en función de sus diversas ideologías. Nosotros rechazamos esa forma de hacer política. No estamos en política para imponerle nada al ciudadano, sino para liberarlo de las imposiciones de los demás. Queremos recuperar la política como espacio de acción del ciudadano común y como terreno en donde defender su soberanía personal.
La corporación política ha creado una maquinaria perversa que se alimenta de nuestro trabajo con el pretexto de hacerlo en nuestro beneficio; pero multiplica la pobreza, fomenta el clientelismo y la corrupción y denigra al individuo. Los políticos actuales crearon el statu quo y no pretenden cambiarlo. Por el contrario, nosotros creemos que la descentralización y el orden espontáneo de la sociedad y de la economía es superior a cualquier forma de organización y planificación estatal, creemos en la cooperación por sobre el uso de la fuerza y ofrecemos soluciones no dirigistas a los problemas de nuestra época.
¿Es un partido de izquierda, de derecha o de centro?
Tanto la izquierda como la derecha utilizan el aparato estatal para imponer sus ideas, violando libertades de acuerdo a su conveniencia. En general, la intervención del Estado es considerada de "izquierda" cuando afecta libertades económicas y de "derecha" cuando afecta libertades personales. Los liberales libertarios por el contrario, creemos que la libertad individual es una sola y la defendemos de manera consistente en todos los ámbitos de la vida.
La izquierda aparenta ser defensora de la libertad al oponerse a la violencia de la guerra y al imperialismo, pero la olvida al dar su apoyo a gobiernos dictatoriales, establecer crecientes imposiciones tributarias e interferir compulsivamente en intercambios pacíficos y voluntarios entre individuos.
La derecha por igual simula ser defensora de la libertad al manifestar su devoción a la libre empresa, pero en simultáneo limita libertades al imponer al ciudadano nuevos préstamos de organismos internacionales y prohibir drogas, uniones de parejas del mismo sexo y actividades pacíficas que no afectan a terceros solo porque ella las considera inmorales.
Asimismo, el centro en Argentina ha sido siempre representado por agrupaciones incómodas ante sus reales etiquetas, usualmente conservadores, "liberales" acotados a lo económico e intereses corporativistas cuyos principios, o ausencia de ellos, tampoco ofrecen una alternativa en favor de la libertad.
Queda en evidencia entonces que la clasificación unidimensional de "izquierda" y "derecha" es excesivamente simplista para el panorama político actual, representando a liberales y libertarios intermitentemente a lo largo de la escala, en uno u otro lado en función de cada tema.
¿Qué queremos en política?
Queremos una alternativa política que difunda las propuestas de libertad sin hacer concesiones a la izquierda ni a la derecha; que no renuncie a ninguna de sus posiciones en defensa de las libertades civiles, políticas y económicas; y que anteponga sus principios a cualquier otra consideración, incluso a su propio éxito electoral.
No buscamos crecer a cualquier precio ni perseguimos un resultado inmediato de nuestra acción política. No queremos asimilar a otros partidos ni ser asimilados. Queremos un partido de principios, nuevo, limpio y transparente con vocación de permanencia a largo plazo y de crecer poco a poco del modo más ético: convenciendo de nuestras ideas a otras personas e invitándolas a sumarse.
El Partido Liberal Libertario plantea una alternativa diferente a las propuestas políticas existentes, y un cambio radical en la forma de ver al Estado, al gobierno y a la sociedad. En su historia reciente la sociedad fue testigo de diversos modelos, todos ellos giraban alrededor del Estado como proveedor de soluciones a los diversos conflictos y desafíos que surgen en sociedades complejas. Si bien probablemente no podamos trazar una línea de continuidad entre todos los gobiernos que pasaron durante este período, es inevitable analizar uno por uno sin caer en palabras como "amiguismo", "prebendistas", "personalistas", "populistas", "fascistas" o "autoritarios"; distintas formas de concebir al Estado como una herramienta de administración de poder sobre la sociedad, una forma de control sobre los individuos, sobre su libertad y sobre la manera de llevar adelante su vida.
Desde el PL intentamos borrar cualquier tipo de resabio, no solo de la vieja forma de hacer política como tantos, sino también de los viejos contenidos de esa vieja política que describímos. Concebimos a los principios sobre los que se apoya el partido como la base para delimitar las acciones a tomar en pos de maximizar la libertad, o visto desde el otro lado, minimizar la intromisión del aparato estatal, sinónimo de uso de la fuerza, en las relaciones privadas de las personas. Nos comprometemos a avanzar siempre en la senda hacia una sociedad abierta, una sociedad libre, un individuo libre.
Las tres patas del Partido Liberal Libertario
Nuestros principios se resumen en: Derechos Individuales, Mercados Libres y No Agresión, todos ellos interrelacionados e interdependientes. Sostener la defensa de uno sin el resto carece de coherencia y dejaría de lado el fin anhelado de la libertad.
Derechos Individuales
La defensa de los derechos individuales es uno de los pilares en los que se apoya el PL. Hombres y mujeres deberían ser libres para vivir como deseen mientras sus conductas sean pacíficas. Esto incluye, pero no se limita a, el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad. Son derechos inalienables, imprescriptibles, preexistentes al Estado y que no pueden ser restringidos por los gobernantes. La importancia de respetarlos en una sociedad libre es absoluta. Cada individuo es un fin en sí mismo, y como tal, no debe ser tratado como medio para los fines de terceros.
En los gobiernos colectivistas a los que estamos acostumbrados predomina la noción de que el Estado puede crear derechos, y los derechos pueden forzar a terceros a ciertas conductas o financiar determinados proyectos. La realidad es que estos derechos, los llamados derechos positivos, son mas bien "anti-derechos" o "derechos que niegan derechos", dado necesitan vulnerar otro derecho para su cumplimiento. Muchas veces son creados con fines nobles, sin embargo, no es mediante declaraciones abstractas que se pueden lograr esos fines.
Los derechos individuales son indispensables para una sociedad libre, abierta y prospera. El gobierno debe limitarse a garantizarlos y respetarlos. Solo así puede ser posible una real igualdad de derechos y una igual libertad.
Mercados Libres
Mercado es simplemente otra palabra para definir a las relaciones voluntarias que se dan en un marco de libertad dentro de la sociedad civil. El mercado es el proceso por el cual los hombres y mujeres eligen satisfacer sus necesidades. Es el marco donde se dieron, desde tiempos inmemoriales, los intercambios que permitieron mejorar la calidad de vida de las personas. El carácter voluntario de estas relaciones, es único. Lamentablemente, las políticas estatistas que desde siempre han prevalecido en nuestro país, no han hecho otra cosa más que obstruir estos acuerdos voluntarios, distorsionando las preferencias de la gente y beneficiando a los amigos del poder. O en todo caso, generando falsas expectativas en las personas al pretender que la planificación estatal puede arrojar mejores resultados que la descentralización de los acuerdos voluntarios.
El Estado interviene en los libres intercambios creando privilegios, desarmando los pilares de la prosperidad y condenando a la sociedad a vivir en la miseria, a vivir de limosnas y a perder su libertad. El Partido Liberal Libertario entiende que el mercado y sus libres intercambios son la única alternativa respetuosa de la voluntad del individuo y del fruto de su trabajo.
No Agresión
Desde el PL creemos que el camino para alcanzar la libertad y la paz es la eliminación de la agresión individual e institucional. Que ninguna persona o grupo tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza, se trate de violencia física o amenaza de ella, sobre otra persona o sobre su propiedad legítimamente adquirida (fruto del respeto a este principio).
Defendemos el derecho de hombres y mujeres a no ser agredidos, ni por otros individuos, ni por colectivos que se arrogan la presentación de una mayoría. Las mayorías no pueden violar los derechos de una minoría solo por ser mayoría. Ya lo decía el padre de nuestra constitución J. B. Alberdi, "el derecho de mil no pesa más que el derecho de uno solo en la balanza de la justicia; y mil derechos juntos no pueden hacer que lo que es crimen sea un acto legítimo". Nuestro compromiso con la libertad se puede ver reflejado con nuestro compromiso con este principio.
El objetivo al que apuntamos es simple: que esa agresión a la que se ve la sociedad expuesta todos los días sea reducida al mínimo posible. No se puede concebir una vida prospera y en libertad, en un contexto donde prevalecen las relaciones basadas en la violencia o la amenaza.
El texto forma parte de la documentación oficial del Partido Liberal Libertario.
Fue en una de las reuniones que lleva a cabo el partido desde hace más de un año. Café cortado en jarrito y dos medialunas mediante, uno de los presentes tira una idea a la mesa sobre cómo conseguir atención de los jóvenes universitarios. Y la mesa se convirtió, de repente y sin darnos cuenta, en un Polémica en el Bar.
Hacía frío, recuerdo las camperas y los árboles pelados cuando empezamos a diagramar fechas y universidades. El objetivo no era convencer a todo el alumnado, nunca lo fue, sino de captar mediante las preguntas del ya famoso mapa de la política o "test de Nolan" a los liberales que andaban sueltos y perdidos para así contarles nuestra propuesta.

Que sí, que no, que cuáles, que cuántos, que impresión, costos... Y por fin, previa organización, decidimos encontrarnos un miércoles en donde sería nuestro querido primer desafío: la Facultad de Derecho de la UBA. Temo confesar que estaban los mismos nervios que antes de rendir un final oral, de largar una maratón, de dar una presentación frente a los jefes, o salir con la persona que tanto te gusta. Daba igual, ya estabamos en el baile y cuando quisimos darnos cuenta, estaba el banner del partido en pleno pasillo de la UBA. Amigos de la izquierda nos tiraron de la lengua y le ganamos al tiempo terminandonos todos los tests que habíamos traído. ¿El resultado? 80 por ciento estatistas y totalitarios, el resto de izquierda, algunos de derecha y otros pocos de centro limitando con nuestro cuadrante libertario.
Y el miércoles se convirtió en rutina, así fue como terminamos visitando a la UADE un día de mucho viento allá por avenida Independencia, cada vez más sorprendidos del entusiasmo por ver en qué parte del espectro político se encontraban.

La última que visitamos fue la UCA de Políticas y Administración por el coqueto barrio de Puerto Madero. Más liberales que en cualquier otro lugar, pero también mucha, mucha derecha y nada nuevo bajo el sol.
Contentos de haber logrado lo propuesto aquel martes de agosto, terminamos el año del "Nolan" tomándonos el tranvía que recorre Puerto Madero, aquel inaugurado por Telerman tanto tiempo atrás convencidos que íbamos bien…
El test político utilizado puede descargarse en nuestra sección de lecturas y materiales o aquí.
La autora forma parte del Partido Liberal Libertario.
En nuestro país, por más que muchos quieran negarlo, el liberalismo está presente en muchos individuos. Es cierto que son pocas las personas formadas ideológicamente que defiendan abierta y constantemente las ideas de la libertad, muchos más son sin duda "liberales intuitivos" que por más de no poseer concientemente una postura filosófica determinada, el sentido común les murmura todos los días al oído que algo no está bien y cuales podrían ser las soluciones. El mérito como valor, la libertad, el Estado parasitario y el constante atropello están muy presentes en el inconciente colectivo. Al menos por ahora.

Si bien el espectro ideológico argentino es muy heterogéneo me animaría a decir que estas ideas tendrían una muy digna representación respecto otras ofertas políticas. Para tener un representante libertario en el cuarto oscuro, debatiendo en los medios de comunicación, representándonos en el Poder Legislativo no sólo necesitamos comunicar nuestro pensamiento al electorado, necesitamos previamente el apoyo de todos los que se sientan identificados con nuestras ideas para darle fuerza a un proyecto que tenga ese objetivo.
Mucha gente que no participa activamente en política colabora en fundaciones apartidarias de diferentes maneras, los cursos en diferentes universidades son cada vez más, las voces en internet por medio de sitios y blogs también se multiplican... pero mientras todo esto ocurre el panorama nacional es cada vez más sombrío: más impuestos, menos mercados, más Estado, menos libertad, más dificultades, más pobreza y exclusión. A pesar de que hoy tenemos muchos más espacios liberales no aparece el correlato en la política y el dirigismo es cada vez más grande.
A manera de ejemplo, en los últimos meses los representantes de las distintas fuerzas que tuvieron nuestro apoyo en las últimas legislativas no evaluaron la derogación del impuesto al cheque sino la coparticipación del botín. Y ante la llegada de un repudiable proyecto que proponía un nuevo servicio militar obligatorio con fundamentos utilitarios, los críticos a la iniciativa respondieron desde la estadística y las probabilidades y no escuchamos entre los representantes del pueblo un solo argumento moral respaldado en la libertad individual.
O nos comprometemos o no vamos a tener las herramientas para hacerlo cuando sea aún más tarde. Hoy las leyes ponen aún más burocracia y complicaciones para la creación de nuevos partidos políticos. Por eso estamos acá.
Sumate, es en defensa propia.
El autor forma parte del Partido Liberal Libertario.




