Lunes, Febrero 06, 2012

¿Juicio político? Otra lectura acerca de la crisis actual

Un espectro se cierne sobre Argentina: el espectro del juicio político. A favor de este espectro se están conjurando en santa jauría vastos sectores de la sociedad argentina.

A primera vista, y analizando las cosas desde una óptica de salud republicana, resulta clarísimo que sería conveniente inyectar un poco de sensatez a nuestros gobernantes empleando aquellas herramientas desarrolladas para proteger a los ciudadanos de los avances del poder de turno.

Sin embargo, quisiera llamar la atención acerca de cierta realidad histórica relativa a los gobiernos peronistas, las crisis que generan y como siempre hay otro que pague por sus pecados.

Resulta imposible concebir mejor táctica que la que tienen los peronistas: aplican medidas keynesianas (intervención de la economía) por doquier, arrollan a las Instituciones, generan inflación y empobrecen al pueblo. Luego, súbitamente, se van del gobierno por la puerta chica y los que vienen después deben hacer milagros para salvar una economía virtualmente aniquilada.

La ansiedad, por parte de los gobernados o por otros grupos de poder, hace que diversos resortes (legítimos e ilegítimos) parezcan útiles para resolver el problema coyuntural que representa tener un gobernante peronista. Sin embargo, al removerlo, se los exime del costo político de rendir cuentas por la crisis que han sembrado. Y vez tras vez vuelven pregonando las mismas mentiras, generando los mismos resultados y haciendo manifiesta su verdadera vocación: el poder por el poder mismo.

Remover a los peronistas de donde están, lejos de salvarnos de sus designios, hará que se sigan fortaleciendo en las sombras, aprovechando cada reajuste sistémico (vulgata: crisis) para volver a tomar el poder, prometiendo panaceas para resolver cosas que, entendemos, deben suceder.

Personalmente, digo no al juicio político. No porque no lo merezca, no porque quiero seguir sufriendo violaciones, no porque quiera seguir siendo cada día más pobre.

Digo no, porque me gustaría que de una vez por todas, la gente entienda el mal que representa el peronismo para nuestro país. Y esto sólo se puede ver si las cosas siguen su curso normal, es decir, si se va al tacho.

Por ende, los invito a aguantar para que se caigan solos, no vaya a ser que pase algo como lo de Getulio Vargas y que sigámos sumando mártires y héroes populistas nacidos de sus propios pecados.

El autor forma parte del Partido Liberal Libertario.

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