La política en favor de la cultura debería privatizar el Teatro Colón

Luego de los últimos conflictos ocurridos en el Teatro Colón, que continuaron a los recurrentes inconvenientes sobre el estado del histórico establecimiento, el Partido Liberal Libertario manifiesta la necesidad de que su administración pase al ámbito privado, lejos de la ineficiencia del Estado y sin presiones sindicales.

De la misma manera que los organismos públicos se caracterizan por una efectividad de gestión baja, por ser comparativamente más caros que sus pares privados y por asignar de forma deficiente los recursos (en este caso de todos los argentinos), el Teatro Colón, de renombre e importancia internacional, sufre las consecuencias como si fuera una oficina pública más.

La administración estatal sobre cualquier teatro, y especialmente de estas características, no es más que otra manifestación de que, lejos de tener como intención combatir las problemáticas más agravantes como la pobreza y la exclusión, la burocracia gubernamental busca ocupar siempre la mayor cantidad de lugares posibles para utilizarlos como fuente de control y poder político.

El PL considera que el Teatro Colón puede funcionar perfectamente en manos de particulares, por ejemplo sus actuales trabajadores, contratando el personal requerido en libertad y financiado por las personas que deseen abonar por sus espectáculos, fundaciones u organizaciones no gubernamentales, en lugar de ser subsidiado con recursos económicos que el Estado extrae de todos los argentinos; aun de quienes se interesan por otros espectáculos y la gente sumergida en la más honda de las pobrezas. La agrupación liberal considera un despilfarro y un abuso hacer que los pobres paguen la diversión de unos pocos.