Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué es el Partido Liberal Libertario (PL)?

Es una formación política que nace en un momento en el que las propuestas de libertad están ausentes tanto en los partidos tradicionales como en las nuevas fuerzas. Creemos que el respeto a los derechos individuales, la iniciativa privada, la igualdad ante la ley y la tolerancia pueden sacar de este caos institucional, económico y social a la Argentina.

Proponemos un liberalismo moderno y progresista, que complete su tradición clásica con los aportes de su evolución libertaria de las últimas décadas, y en el cual no existen diferencias entre las libertades civiles, políticas y económicas; ni consideramos que puedan existir de manera aislada. Por ejemplo, consideramos que el Estado no puede privilegiar ninguna religión en particular, ni ninguna orientación sexual, ya que estaría violando las libertades civiles. Pero también creemos que el Estado no puede ahogar con impuestos a los ciudadanos, ni obstaculizar sus emprendimientos económicos, desalentando la creación de empleo e impidiendo la prosperidad. En efecto, ello violaría sus libertades económicas. Para nosotros toda persona es libre de actuar como lo desee mientras respete la libertad y los derechos individuales de las demás personas.

El PL respeta a cada individuo como único, creativo y responsable, defendiendo su vida, su libertad, su propiedad, su privacidad y su derecho a la búsqueda de la felicidad. Somos los únicos opositores al gobierno que no deja de crecer, de jugar al empresario con nuestros recursos, de ser nuestra niñera y de expandirse de manera compulsiva a cada rincón de la vida de los argentinos.

El Partido Liberal Libertario es para quienes no pretenden imponer ni ser impuestos. Vivir y dejar vivir es la manera liberal.

¿Qué diferencia al PL de los demás partidos?

Los políticos tradicionales, cualquiera que sea su tendencia, participan en política para conseguir que una mayoría valide su particular visión de la sociedad y les permita imponérsela a todos los ciudadanos. Desean, incluso de buena fe, organizar a la gente y planificar su futuro en función de sus diversas ideologías. Nosotros rechazamos esa forma de hacer política. No estamos en política para imponerle nada al ciudadano, sino para liberarlo de las imposiciones de los demás. Queremos recuperar la política como espacio de acción del ciudadano común y como terreno en donde defender su soberanía personal.

La corporación política ha creado una maquinaria perversa que se alimenta de nuestro trabajo con el pretexto de hacerlo en nuestro beneficio; pero multiplica la pobreza, fomenta el clientelismo y la corrupción y denigra al individuo. Los políticos actuales mantienen el statu quo y no pretenden cambiarlo. Por el contrario, nosotros creemos que la descentralización y el orden espontáneo de la sociedad y de la economía es superior a cualquier forma de organización y planificación estatal. Sabemos cómo se resuelven los problemas sin recurrir a medidas represivas o populistas; creemos en la cooperación por sobre el uso de la fuerza y ofrecemos soluciones no dirigistas a los problemas de nuestra época.

¿Es un partido de izquierda, de derecha o de centro?

Tanto la izquierda como la derecha utilizan el aparato estatal para imponer sus ideas, violando libertades del ciudadano de acuerdo a su conveniencia. En general, la intervención del Estado es considerada de "izquierda" cuando afecta libertades económicas y de "derecha" cuando afecta libertades personales. Los liberales libertarios, por el contrario, creemos que la libertad individual es una sola y la defendemos de manera coherente en todos los ámbitos de la vida.

La izquierda aparenta ser defensora de la libertad al oponerse a la violencia de la guerra y al imperialismo, causas que compartimos, pero la olvida al dar su apoyo a gobiernos dictatoriales, establecer crecientes imposiciones tributarias e interferir compulsivamente en intercambios pacíficos y voluntarios entre los individuos.

La derecha por igual simula ser defensora de la libertad al manifestar su devoción a la libre empresa, pero en simultáneo limita libertades al imponer al ciudadano nuevos préstamos de organismos internacionales y prohibir drogas, uniones de parejas del mismo sexo y actividades pacíficas que no afectan a terceros solo porque ella las considera inmorales.

Asimismo, el centro en Argentina ha sido siempre representado por agrupaciones incómodas ante sus reales etiquetas, usualmente conservadores, "liberales" acotados a lo económico e intereses corporativistas cuyos principios, o ausencia de ellos, tampoco ofrecen una alternativa en favor de la libertad.

La clasificación unidimensional de "izquierda" a "derecha" es entonces excesivamente simplista para el panorama político actual, representando a liberales y libertarios intermitentemente a lo largo de la escala, en uno u otro lado en función de cada tema.

¿Quiénes lo forman?

Somos personas sencillas y de todas las edades, que trabajamos y estudiamos como cualquier otra, que incursionamos en la política desde el desapego personal; pensando que a la Argentina se la cambia a partir de un cambio en la sociedad.

No tenemos padrinos políticos o dirigentes "famosos" detrás de los cuales nos encolumnemos. Pensamos que a la política hay que cambiarla desde la raíz, y decidimos llevar al terreno político las ideas de la libertad que permitan el desarrollo y mejorar la calidad de vida.

¿Qué queremos en política?

Queremos una alternativa política que difunda las propuestas de libertad sin hacer concesiones a la izquierda ni a la derecha; que no renuncie a ninguna de sus posiciones en defensa de las libertades civiles, políticas y económicas; y que anteponga sus principios a cualquier otra consideración, incluso a su propio éxito electoral.

Creemos que muy difícilmente podamos llegar a ser mayoría, pero estamos seguros de que podemos ser una minoría muy molesta para los gobiernos de turno. Queremos ser la piedra en el zapato de los políticos corruptos y de los burócratas.

No buscamos crecer a cualquier precio. No queremos asimilar a otros partidos ni ser asimilados. Queremos un partido de principios, limpio y transparente, con vocación de permanencia a largo plazo y de crecer poco a poco del modo más ético: convenciendo de nuestras ideas a otras personas e invitándolas a sumarse.